La Maceración Carbónica

Coplas del vino (Nicanor Parra)

Nervioso, pero sin duelo
a toda la concurrencia
por la mala voz suplico
perdón y condescendencia.

Con mi cara de ataúd
y mis mariposas viejas
yo también me hago presente
en esta solemne fiesta.

¿Hay algo, pregunto yo
más noble que una botella
de vino bien conversado
entre dos almas gemelas?

El vino tiene un poder
que admira y que desconcierta
transmuta la nieve en fuego
y al fuego lo vuelve piedra.

El vino es todo, es el mar
las botas de veinte leguas
la alfombra mágica, el sol
el loro de siete lenguas.

Algunos toman por sed
otros por olvidar deudas

Y yo por ver lagartijas
y sapos en las estrellas.

El hombre que no se bebe
su copa sanguinolenta
no puede ser, creo yo
cristiano de buena cepa.

El vino puede tomarse
en lata, cristal o greda
pero es mejor en copihue
en fucsia o en azucena.

El pobre toma su trago
para compensar las deudas
que no se pueden pagar
con lágrimas ni con huelgas.

Si me dieran a elegir
entre diamantes y perlas
yo elegiría un racimo
de uvas blancas y negras.

El ciego con una copa
ve chispas y ve centellas
y el cojo de nacimiento
se pone a bailar la cueca.

El vino cuando se bebe
con inspiración sincera
sólo puede compararse
al beso de una doncella.

Por todo lo cual levanto
mi copa al sol de la noche
y bebo el vino sagrado
que hermana los corazones.

Un minuto de vino,un sorbo de cine

¡Feliz San Valentín!

Para unos una fecha sin importancia, para otros una fecha puramente comercial, pero para los más enamoradizos una fecha “especial”.

San Valentín es una fecha que acostrumbra a ir ligada a momentos románticos en los que habitualmente  el único invitado extra es el vino.

No vamos a aconsejaros cuál, ni qué tipo de caldo debe ser el acompañamiento ideal, pero lo que sí vamos a sugeriros es que si vuestra pareja también es amante del vino, podéis introducirle en una noche única con velas aromáticas de diferentes variedades: Tempranillo, Merlot, Verdejo… Todo por una noche de enamorados.

Cómo conservar el vino

No es necesario ser un coleccionista de vinos para guardar al menos alguna botella en nuestro hogar, o pequeña bodega si la tuviésemos, para una ocasión especial o simplemente para espaciar su consumo. Sin embargo, sea el motivo que sea, sí debemos procurar hacerlo de una forma lo más correcta posible. De ahí que en la medida de lo posible tratemos de que nuestra “bodega” cumpla las siguientes condiciones:

  • Temperatura: debe mantenerse entre 5 y 15 ºC, evitando una alteración demasiado elevada.
  • Humedad: hay que conseguir una humedad media, que no resulte ni muy alta ni muy baja.
  • Luz: ésta debe ser tenue, evitando en todo momento la luz solar.
  • Olores: las botellas tienen que estar asiladas de olores fuertes provenientes de áreas externas, ya que estos podrían impregnarse en la botella a través del corcho.
  • Sonidos: también se recomienda que los vinos no se vean afectados por sonidos externos.
  • Almacenamiento: el posicionamiento de las botellas es, quizás, lo más importante. Estas deben reposar en posición horizontal de forma que exista un contacto continuo del vino con el corcho.

Una vez comprendidos estos aspectos, también debemos recordar que no todos los vinos están elaborados para permanecer almacenados durante un periodo de tiempo, aunque éste sea corto.

¡Salud!

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Días de poda

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Desde Bodegas Juan Campinún les deseamos…